Cuenta atrás para la A-60
Fecha Martes, 10 junio a las 12:03:48
Tema Villaturiel


La construcción del primer tramo de la futura A-60 entre León y Santas Martas concederá a los pueblos de la Montaña Oriental una alternativa para llegar a León eludiendo la N-601

FUENTE: Diario de Leon

El reciente anuncio de adjudicación de las obras para unir por autovía los 27 kilómetros que separan a la capital leonesa de Santas Martas, en el límite de la provincia, fija en el horizonte del 2011 la finalización de un proyecto que asentará el primer tramo leonés de la futura A-60.

La infraestructura concederá a los pueblos de la montaña oriental leonesa una salida por vía rápida hacia la capital esquivando la actual N-601, salpicada por varios cruces de carreteras secundarias o caminos agrícolas, algunos de ellos especialmente peligrosos.

Todos los días, alrededor de 20.000 vehículos utilizan este enlace la red viaria nacional en su parte leonesa para entrar o salir de León, según los datos registrados por el contador de la Unidad de Carreteras del Estado, instalado en el Alto del Portillo, pero el segundo medidor, en las inmediaciones de Mansilla de las Mulas, suma sólo 14.000 desplazamientos.

Una resta de seis mil tránsitos que marca un descenso en la intensidad de tráfico a partir de ese punto, a tan sólo trece kilómetros del acceso a la primera fase de la Ronda Sur, que se disuelve hasta los tres mil movimientos circulatorios en la frontera de la provincia, por lo que se estima que éste es el número de desplazamientos diarios entre la ciudad y la capital castellana, que representa únicamente al 8% del volumen total de tráfico que soporta la carretera.

La mayoría de conductores que viaja hasta Valladolid prefiere hacerlo por la A-6 (Madrid-La Coruña) y pasar por la localidad zamorana de Benavente, un recorrido que supone 62 kilómetros más y casi el mismo tiempo de viaje, 1 hora y 35 minutos frente a la hora y cincuenta de la ruta alternativa. Sólo así evitan la N-601, cargada de tráfico, sobre todo de vehículos pesados, en hora punta, y utilizada, principalmente, por los vecinos de Cistierna, los de la ribera del Esla, el Porma y parte del Bernesga (Boñar o Villaturiel), los del área de Mansilla de las Mulas y los de la Sobarriba.

Usuarios de una carretera que siempre aparece en el mapa de puntos negros de Castilla y León, con dos intersecciones señaladas por la peligrosidad que implica incorporarse desde ellas a la nacional. En la primera, situada en el kilómetro 309,2, se construyó un enlace con el que se dio por terminada toda actuación en el cruce, lo que sirvió para bajar los índices de siniestralidad en un tramo de cien metros de longitud que permite la circulación en ambos sentidos, pero aún así no logró eliminar por completo los accidentes. Más hacia el sur, en el hito kilométrico 321,8, en las inmediaciones del polígono industrial de Valdelafuente, también marcado como punto negro, la opción elegida para aumentar la seguridad fue la de instalar una glorieta de distribución de los tráficos para evitar los habituales atropellos mortales, colisiones por alcance e incidentes en la incorporación a la calzada, pero los riegos continúan latentes y son muchos los leoneses que prefieren eludir este eje de comunicación para evitar contratiempos o retrasos.

Prioridad de las reivindicaciones

Por eso, León necesita que se dé la máxima urgencia al tramo de la A-60 incluido en la provincia, para dar respuesta a las reivindicaciones de las comarcas enclavadas al este y oeste de la futura autovía, no tanto a la parte vallisoletana, ya que son pocos los que llegan hasta allí por esta infraestructura y muchos los que la usan para alcanzar localidades fijadas en la montaña oriental, sin posibilidad de coger una carretera en condiciones para llegar a la ciudad.

El plazo ya comprometido por el Gobierno, después de muchas promesas que el tiempo ha dejado en evidencia, es de 30 meses desde el inicio de las obras, que tendrían que empezar de manera inminente, por lo que la A-60, en su parte leonesa, tendría que estar terminada a principios del 2011, si lo retrasos no vuelven a alzar evidencias. Mucho antes, y de una vez por todas, la Junta, o el Gobierno, que es el organismo competente en el área, deberán señalizar correctamente la N-601 para ofrecer información detallada sobre los accesos a Picos de Europa, en el cruce de Cirtierna, algo que sí hacen los asturianos en la AP-66 (León-Campomanes), aunque el parque natural esté a muchos kilómetros de la autopista. Eso no importa.





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